Juan Pablo Pavez fue, desde siempre, una de las voces disidentes en el directorio de Azul Azul. Aliado con la familia Schapira, intentó generar un bloque que significara un contrapeso al ala que encabezaba Michael Clark , más numeroso y potente, por la presencia accionaria en la compañía. Ha criticado fuertemente, por ejemplo, lo que considera una relación entre los azules y Huachipato. Ahora, mira de cerca dos fenómenos. Primero, la caída del extimonel, hoy en prisión preventiva en el marco del caso Sartor y, luego, la determinación del liquidador Eduardo Godoy de remover al directorio que preside Cecilia Pérez . Más de alguna vez se ha mostrado dispuesto a reunir a un grupo de profesionales ligados a la casa de estudios para asumir el control del club. Juan Pablo Pavez, ex director de Azul Azul: “La U debe recuperar su alma; es importante que no tenga un solo controlador” “Me parece perfecta la medida, dado que nunca encontré válido este directorio. No todos, pero sí muchos saben toda la verdad de las transacciones. Con esos antecedentes, más la nula colaboración con la universidad, era lógico que esto iba a pasar algún día”, sostiene a El Deportivo . “Todo lo que ha ido pasando lo he relatado hace mucho tiempo. Las verdades están llegando, no por el directorio o por los imputados, sino por los antecedentes de la causa. Si el liquidador tiene una herramienta para que los hinchas vuelvan a creer en el club, está bien que la ocupe”, refuerza. En esa línea, apuesta al objetivo que debiera tener el proceso. “La U tiene que recuperar su alma y es importantísimo que no tenga un solo controlador. Eso nos ha hecho mucho daño. Hace 12 o 15 años que pasa y no puede pasar más. La propiedad debe estar diluida, con los hinchas formado parte de ella, incluso. Y que sea gente de la U, porque acá hay gente de la UC. Hay un directivo que hasta los 25 años iba a ver a la Católica” , plantea. “Este cambio tiene que pasar por darle identidad al club: una propiedad diluida, participación de los hinchas, responsabilidad social. La U tiene un montón de niños. No es lo futbolístico, es nutrición, educación, sicólogo para los niños que está formando. Es labor social”, insiste. La reflexión incluye los pecados de Azul Azul. “Mentir. Las transacciones interrelacionadas son varias. Se nos ocultó información. Se nos dio información parcializada. Se hicieron bastantes tongos con entrenadores”, sostiene Pavez. Y, por cierto, la situación en que está Michael Clark. “Ver una persona que está privada de libertad no es señal de alegría, pero esto es grave. Me da pena que la U esté involucrada en estas cosas. Y más pena que sigan intentando hacerse de la U, como cuando cuando (Patrick) Kiblisky le pasa el dinero a Correa para hacerse de la U. Esta gente debería agarrar sus cosas e irse a otro lado”, puntualiza. La visión de Weintraub Andrés Weintraub reconoce estar atravesando complejas. El ingeniero civil eléctrico es uno de los dos representantes de la casa de estudios en Azul Azul. “Estoy bien preocupado por todo lo que está pasando. Es lo más difícil que he vivido como director, por todo lo que ha salido en la prensa durante estos últimos años”, admite. Luego, responde ante una posible ingenuidad del interventor al intentar solucionar el conflicto de larga data entre la concesionaria y la casa de estudios. “No sé. Si tuvo que ser antes o no la revocación del directorio, tampoco. Pero las explicaciones que ha dado ahora es que veía difícil llegar a un acuerdo. Eso me calza. No quiero entrar en detalles de conversaciones privadas del directorio, pero me da la impresión de que las posiciones de ambas partes estaban muy lejanas”, explica. “No había ninguna propuesta, solo opiniones. Yo, de manera minoritaria, he sido opositor todo el tiempo a lo que se planteaba. No estaba de acuerdo con la mayoría de las opiniones del directorio” , sostiene. Respecto de la venta de Azul Azul, es categórico. “Para mí es muy importante es que los nuevos compradores sean hinchas de la U, que sean fanáticos del club y que sean partidarios de que al club le vaya bien en sus objetivos sociales y deportivos por los millones de hinchas que siguen al club. Que esa sea su principal objetivo”, enfatiza. “Que lo haya comprado un fondo de inversión, que tiene otro objetivo muy legítimo, no debe ocurrir. Un fondo de inversión está ahí para que los inversionistas ganen plata. Los que lleguen deben pensar en el objetivo social y deportivo del club, que sean hinchas de la U. Claramente, se debe mejorar el filtro”, añade, respecto del proceso anterior. En esa línea, muestra optimismo frente a la posibilidad de que la Universidad de Chile le quite el nombre al club. “Esperemos que eso no pase, que no se pase a instancias legales. La salida del directorio puede descomprimir todo esto”. Sí se inquieta ante la eventual caída de sponsors, como la negociación con Betano, que derivó en un lío con Adidas . “Estamos viviendo una incertidumbre que mientras antes se aclare, será mejor para todos. Creo que cuando se fije el directorio, se avance, se van a solucionar todos estos conflictos. Es evidente que la incertidumbre genera efectos negativos”, sentencia. También espera que los enredos no empañen el centenario institucional. “Espero que no, quiero pensar que no. Espero que para esa fecha se hayan solucionado todos estos problemas y que la U vuelva a ser el equipo que siempre ha sido”, concluye.
Juan Pablo Pavez fue, desde siempre, una de las voces disidentes en el directorio de Azul Azul. Aliado con la familia Sc






Comentarios