La cadena de pollerías El Corralito volvió a ser blanco de un ataque armado en el Callao . Durante la madrugada del martes 27 de octubre, delincuentes dispararon contra la mampara de vidrio de uno de sus establecimientos, ubicado en la cuadra ocho de la avenida La Marina. El atentado ocurrió cuando los trabajadores permanecían dentro del negocio para terminar las labores de limpieza y preparar el local para la siguiente jornada. Según Latina, el nuevo episodio de violencia dejó nueve impactos de bala en la fachada, de acuerdo con la información difundida durante una transmisión en vivo de Latina. Agentes de la Policía Nacional del Perú (PNP) acudieron al lugar para recoger las evidencias e iniciar las diligencias correspondientes. Hasta el momento del reporte periodístico, no se habían registrado personas heridas ni daños de gravedad. El establecimiento se encuentra en una zona comercial, rodeado de diferentes negocios. Durante la inspección, los efectivos policiales colocaron números para identificar los indicios hallados en la mampara y contabilizaron nueve casquillos de bala. Las autoridades deberán determinar cómo llegaron los responsables, qué vehículo utilizaron y si dejaron algún mensaje intimidatorio tras perpetrar el atentado. Segundo ataque contra la cadena de pollerías en seis días El nuevo atentado se produjo apenas seis días después de otro episodio de violencia contra la misma empresa . El pasado 21 de octubre, alrededor de las 11:30 p. m., dos sujetos que se desplazaban en una motocicleta llegaron a otro establecimiento de El Corralito, situado en la cuadra siete de la avenida La Marina, a menos de una cuadra del negocio atacado recientemente. Según las imágenes difundidas en el reporte televisivo, uno de los individuos ingresó al establecimiento con un casco de motociclista y dejó un panfleto cerca de la caja, donde se encontraban los trabajadores. En ese momento, todavía había comensales que consumían sus alimentos, por lo que el local continuaba atendiendo al público. Tras dejar el documento, el sujeto salió rápidamente y disparó hasta en dos oportunidades contra la mampara de vidrio. La reacción de los clientes fue inmediata: varios se arrojaron al suelo para protegerse de los proyectiles. Los fragmentos del cristal terminaron sobre las mesas y los platos de quienes se encontraban comiendo. A pesar del riesgo al que estuvieron expuestos los presentes, no se reportaron lesiones de consideración. Posteriormente, la mampara del primer establecimiento fue reparada, aunque el nuevo ataque volvió a generar preocupación entre los vecinos y comerciantes de esta zona chalaca. Policía investiga una posible extorsión Los agentes del Departamento de Investigación Criminal (Depincri) de Bellavista quedaron a cargo de las diligencias relacionadas con el segundo atentado. Esta unidad policial también intervino tras el ataque registrado el 21 de octubre, cuando el panfleto dejado por uno de los sospechosos evidenció la existencia de un mensaje intimidatorio. La información difundida por el medio señala que la cadena de pollerías ya había denunciado presuntos actos de extorsión. Sin embargo, todavía no se ha establecido si los responsables del último tiroteo pertenecen al mismo grupo criminal que habría participado en el primer episodio o si se trata de otra organización delictiva. Asimismo, no se confirmó si los atacantes dejaron un nuevo escrito durante la madrugada del martes. La revisión de las cámaras de seguridad instaladas a lo largo de la avenida La Marina será importante para reconstruir los desplazamientos de los sospechosos, identificar el medio de transporte utilizado y aportar elementos que permitan esclarecer lo ocurrido. Por ahora, las investigaciones deberán establecer el móvil del atentado y determinar quiénes estarían detrás de las amenazas contra el negocio. La cercanía entre ambos establecimientos y el breve intervalo entre los dos episodios constituyen elementos relevantes para las pesquisas policiales. Los hechos también han puesto en evidencia el peligro al que quedan expuestos trabajadores, clientes y transeúntes cuando se producen ataques armados en establecimientos comerciales. Aunque el objetivo de las amenazas habría sido la empresa, las personas que se encontraban en el primer local estuvieron expuestas a los disparos y a la rotura de los vidrios. Las autoridades deberán continuar con las investigaciones para identificar a los responsables y determinar si ambos atentados forman parte de una misma secuencia de extorsión contra la cadena de pollerías El Corralito.

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La cadena de pollerías El Corralito volvió a ser blanco de un ataque armado en el Callao . Durante la madrugada del mart