Con el respaldo de una red de colegios de abogados de distintas provincias y una campaña de dos meses que la llevó a recorrer buena parte del país, Itatí Demarchi Arballo consiguió una de las cuatro bancas reservadas a la abogacía en el Consejo de la Magistratura de la Nación . La presidenta del Colegio de Abogados de Villa María , Córdoba, encabezó la lista Abogacía Unida y Dignidad Profesional , que terminó segunda en las elecciones del martes 20 de octubre . Fundadora de Abogacía Transformadora , reivindica el carácter federal de su candidatura y se presenta como la primera representante de un colegio del denominado “interior del interior” en acceder al organismo, donde ejercerá su mandato durante el período 2026-2030. La lista encabezada por Demarchi Arballo reunió 10.593 votos (32%) y quedó a solo 644 sufragios de Unidad en Defensa de la Abogacía , el espacio liderado por Alberto Biglieri , que se impuso con 11.237 adhesiones (34%) y obtuvo dos de las cuatro bancas en disputa. La diferencia impidió que la agrupación de la dirigente cordobesa consiguiera un segundo representante en el organismo. Por su parte, Abogacía Federal , encabezada por Fernando Levene , alcanzó 8.737 votos (26,4%) y se adjudicó el cuarto escaño, mientras que Abogacía por la Libertad , de Luis Palomino , terminó última con 2.506 sufragios (7,6%), sin representación. En total, participaron 33.326 abogados , equivalentes al 18,5% del padrón habilitado. Las elecciones de la abogacía forman parte del proceso de renovación de la mayoría de los integrantes del Consejo de la Magistratura , que cuenta con 20 miembros y es presidido por el titular de la Corte Suprema, Horacio Rosatti . El pasado 8 de octubre , los jueces de distintas instancias eligieron a sus cuatro representantes para el próximo período, mientras que en el ámbito académico ya fue designado Diego Molea y permanece pendiente la definición de la segunda banca, cuyo proceso electoral se encuentra judicializado. A su vez, deberán renovarse los ocho lugares correspondientes al Congreso de la Nación , distribuidos en partes iguales entre diputados y senadores. El recambio de autoridades está previsto para noviembre, con la finalización de los mandatos actuales. Demarchi Arballo es una de las fundadoras de Abogacía Transformadora , una organización que, según explicó, reúne a 40 colegios profesionales y referentes de 105 agrupaciones de abogados litigantes. Su candidatura contó con el respaldo de esas entidades y formó parte de un armado electoral que también recibió acompañamiento político de sectores del peronismo y del kirchnerismo . Entre sus referentes estuvo Juan Manuel Olmos , presidente de la Auditoría General de la Nación y dirigente del PJ porteño, mientras que sectores de La Cámpora , organización a la que pertenece el senador nacional Mariano Recalde , también apoyaron la lista. La conversación con Infobae se realizó por medios virtuales durante la mañana de este viernes, cuando la consejera electa estaba a punto de abordar un avión desde su Córdoba natal hacia la Ciudad de Buenos Aires, donde tenía prevista una reunión. El viaje sería breve: esa misma tarde regresaría a su provincia para participar de un encuentro con los matriculados del Colegio de Abogados de Villa María . Pese a la agenda ajustada, se mostró cercana y amable, con una marcado entusiasmo para conversar sobre los desafíos que afrontará en el Consejo de la Magistratura. Durante la entrevista repasó los dos meses de campaña en los que recorrió 42 colegios de abogados de distintas provincias, tanto en las capitales como en ciudades del interior, y compartió experiencias de su ejercicio profesional para explicar las prioridades que buscará impulsar desde su nueva función. Abogada litigante dedicada al derecho previsional y laboral , Demarchi Arballo relaciona sus propuestas con las experiencias acumuladas durante el ejercicio profesional. En particular, cuestiona la regulación de honorarios que considera insuficientes y las demoras judiciales que afectan a jubilados y personas que necesitan prestaciones de salud. Durante la entrevista recordó casos de clientes que fallecieron mientras aguardaban una resolución judicial y planteó que esas experiencias deben tener representación en el Consejo. La dirigente anticipó que impulsará modificaciones en los criterios de selección de magistrados , con una menor incidencia de las entrevistas personales y una mayor valoración de los antecedentes de los abogados litigantes. También propuso incorporar el arraigo territorial en los concursos , establecer observatorios sobre demoras judiciales y honorarios profesionales y avanzar con la aprobación de un Código de Ética Judicial . — ¿Cómo le explicaría a alguien que no conoce los temas judiciales por qué es importante el Consejo de la Magistratura? — En primer término, es una cosa que yo me pregunté a mí misma durante mucho tiempo. ¿Por qué el Consejo de la Magistratura le quedaba tan lejos a la ciudadanía? Es una cosa como exótica, del lejano Oeste, que no entienden. Y después me puse a pensar qué implica el Consejo de la Magistratura para la ciudadanía, y pensar que el Consejo designa, sanciona y, en su caso, remueve jueces federales. ¿Y qué es el juez federal? El que administra la Justicia federal, y parece una obviedad. Pero ¿qué administra la Justicia federal? Las causas que más irritan a la sociedad, que nos ponen en carne viva: la corrupción, la trata de personas, el narcotráfico, los adultos mayores que no llegan a cobrar a fin de mes porque están invirtiendo sus magras jubilaciones en medicamentos del PAMI, las personas enfermas que se mueren esperando un amparo de salud con el tema de las obras sociales, las personas con discapacidad que no pueden acceder a los recursos de discapacidad y lo único que piden hoy es un recurso para vivir una vida un poquito más digna de lo que les tocó en suerte cuando nacieron. Entonces digo, cuán importante es el Consejo de la Magistratura para la ciudadanía, porque el juez federal que toque en suerte a la persona que va a ir a pedir esas cosas que ponen en carne viva a la sociedad y a su vida misma es trascendental. Entonces, ¿qué se disputaba el 20 de octubre con las elecciones y qué importancia tienen quienes juremos cuando terminen los cargos de los consejeros y consejeras actuales? Y bueno, la abogacía es la primera puerta que toca la ciudadanía, con la trascendencia y el impacto que tiene. — ¿Qué lectura puede hacer de las elecciones del martes? — Yo soy fundadora de Abogacía Transformadora , que está integrada hoy por 40 colegios y por referentes de 105 agrupaciones de la abogacía litigante. Para mí esta elección marca un hecho histórico: por primera vez los colegios, con punteo en mano, apuntando a una candidata del interior del interior, lo cual no es un dato menor, del Colegio de Abogados de Villa María , en un salón de la UBA dijeron: “Mirá, vos sos nuestra candidata, los colegios estamos con vos o no estamos con nadie”. Nosotros venimos de una construcción de hace cuatro años. Fuimos quienes logramos frenar la reforma laboral en contra de los dos artículos que financiaban el Ahora 12 y el Ahora 6, del crédito del trabajador y de los honorarios profesionales. Obviamente, nosotros frenamos la parte de los honorarios profesionales porque somos los que tenemos legitimación activa sobre nuestros matriculados. La elección de mi candidatura fue de abajo hacia arriba, cosa que nunca pasaba. Y esto me lleva a la pregunta del principio: ¿por qué la gente no sabe nada del Consejo de la Magistratura? Porque ha sido el negocio de unos pocos. En el mundo de la informatización y la digitalización, cuando estás a un clic de saber la vida y obra de todo el mundo, llama la atención cuando de algo no se sabe nada y es tan impactante para la vida de la gente. Entonces Abogacía Transformadora llegó, se la jugó, presentó una medida cautelar, salió la medida, se suspendieron los artículos que perjudicaban a la abogacía litigante y armamos un formato de congresos donde fuimos a escuchar a los abogados litigantes en las distintas partes del país. Nos sentamos en las sillas a escucharlos y darles lugar. Entonces creo que en algún punto este espacio es la voz del federalismo, con 40 colegios y sedes de votación que pintaron prácticamente el país diciendo: “ Esta es la abogacía que queremos ”. Una abogacía genuina sentada en esas cuatro sillas del Consejo. Porque no es lo mismo ser abogado y ejercer la profesión, que te hayan perforado los honorarios, que se te haya muerto un adulto mayor y que te toque la puerta la familia diciendo: “No llegó a cobrar”. Yo soy abogada previsionalista, además de laboral, y tengo miles de historias de esas. Entonces es imposible que te atraviese igual si no lo vivís. — En ese marco, ¿dónde estuvo puesto el foco del espacio a nivel de agenda? ¿Cuáles fueron los ejes principales de la lista al momento de competir? — El federalismo: que cada una de las sedes en donde falte un juzgado federal tenga la misma trascendencia que la del Obelisco. Sin desmedro del Obelisco, me parece excelente que Comodoro Py tenga la trascendencia que tiene con sus vacantes, pero lo mismo tiene que pasar con un juez federal de Paso de los Libres, en donde el caso Loan todavía nos eriza la piel cada vez que lo pensamos y se está trabajando en una cochera de autos. Y yo estuve ahí, no me lo contaron. Entonces, eso por un lado: el federalismo, la voz impostergable del federalismo ; la voz impostergable de la abogacía, que hasta ahora cada vez que venía una elección del Consejo de la Magistratura para los colegios era: “¡Ay, qué lastre, hay que armar esta elección!”. No había una apropiación, una identidad para que alguien pudiera llevar nuestra voz al Consejo en serio. Porque abogados que tienen que poner en el GPS “tribunales” para llegar no son abogados que representen a la abogacía en serio, que van a señalar a un juez y decir: “ Che, a este juez hay que denunciarlo y avanzar en la denuncia ”, y que no haya negociaciones. Mirá, en Rosario hubo un juez con una tobillera electrónica dictando sentencias durante tres años. Hay dos jueces con prisión preventiva: y esa falta de credibilidad en la Justicia , justificada, nos trae el coletazo a nosotros como abogacía litigante, que somos quienes acompañamos a esa ciudadanía en el paso por la Justicia. Porque la ciudadanía no recorre la Justicia por placer, la recorre porque no le queda otra. — Hablar de un juez dictando sentencias con una tobillera electrónica lleva a pensar en el proceso de selección de magistrados. ¿Cómo evalúa ese esquema? — Creo que es fundamental empezar a hablar de un mecanismo de selección de jueces sin trampas y transparente. Porque digo: que una persona pase del número 23 en el orden de mérito a ocupar un juzgado por una entrevista que duró cinco minutos, de los cuales dos minutos se le preguntó por un partido de Boca, no puede pasar. Entonces hay que quitarle trascendencia a las entrevistas porque es ahí donde se genera eso que no puede generar ni el examen escrito ni los antecedentes. Y hablando de los antecedentes: de veinte personas que ingresan a la magistratura, diecinueve son de la carrera judicial y una es de la abogacía litigante. Los antecedentes, eso que presentás y se tiene en cuenta a la hora de acceder a la magistratura, las diplomaturas, maestrías, que dan tanto en materia de antecedentes, lo mismo debería computar como antecedentes la producción jurídica y doctrinaria que tenemos en el ejercicio de la profesión todos los días: nuestras demandas, nuestros recursos. Porque el hecho de que ingrese a la magistratura la abogacía litigante habla de que ingrese a la magistratura alguien que ha acompañado a la ciudadanía y que ha tenido el contacto directo con ella. En el Consejo de la Magistratura de Brasil necesitás haber ejercido la profesión sí o sí para entrar a la magistratura. Por otro lado está la igualdad de oportunidades: no puede ser que una Escuela de la Magistratura Judicial que entrena, capacita para ingresar a la magistratura, funcione solo en Buenos Aires. En Curuzú Cuatiá , por decirte un pueblo del interior, si hay algún abogado litigante formado que quiere acceder a la magistratura, ¿me decís cómo hace para ir a Buenos Aires a entrenarse en la Escuela de la Magistratura Judicial ? Entonces estamos hablando de un Consejo de la Magistratura nacional que tiene que federalizarse . Aunque incomode agendas, yo voy a levantar la voz más fuerte que nunca por el federalismo, porque he conocido la situación de la Justicia federal en cada uno de los lugares, eso no me lo cuentan. — Teniendo en cuenta que provienen de espacios diferentes, tal vez con ideologías y afinidades políticas distintas, ¿se imagina haciendo causa común con el resto de los consejeros abogados electos? — No tengo dudas (quizás peque de exceso de optimismo) de que van a cumplir con las promesas de campaña. El Consejo se renueva completo y quienes están en el estamento de la abogacía conmigo tienen que saber a quién responden, y que hay una abogacía litigante esperando que cumplan con sus promesas. Así que, en esa lógica, no va a haber ningún problema de trabajar juntos . Si cumplen con lo que prometen, va a haber un equipo trabajando para la abogacía litigante. Yo por lo pronto tengo que honrar la confianza de cada colegio y de cada abogado litigante de norte a sur del país. Quiero que en cuatro años, si se tiene que decir algo de mí, se diga que por primera vez alguien en Paso de los Libres se sorprendió de que una candidata al Consejo de la Magistratura fuera a escucharlo y que volvió a rendir cuentas de lo que hizo. Ojalá mis compañeros de estamento, y soy muy optimista en que así va a ser, nos acompañen en las propuestas, porque hay una abogacía litigante absolutamente precarizada en un 90%. Hay historias de todo tipo, súper tristes, de abogados que andan en un Uber o trabajan en un cajero de supermercado. Entonces, por ejemplo, la perforación de honorarios no se puede perdonar. Hace un tiempo, a una referente de nuestro espacio le regularon 0,36 UMA (Unidad de Medida Arancelaria) . Eso equivale a un paquete de yerba, para que se entienda. No se puede perdonar: la perforación de honorarios, además de atacar a la familia de la abogacía, invita a ese abogado o abogada a que no defienda a un adulto mayor o a una persona que está buscando un medicamento. Hay un tema en el fondo: te está disuadiendo e invitando a que la próxima vez pienses dos veces antes de llevar ese reclamo, porque tanto sacrificio y esfuerzo por un paquete de yerba… Entonces hay un tema social. No es cualquier abogacía la que se tiene que sentar en el Consejo: yo voy con conciencia social . Voy porque me pasó un montón de veces, porque se me murieron un montón en el camino en un amparo de salud. Se me murieron un montón de adultos mayores esperando una sentencia . No me lo contaron, lo viví, soy previsionalista. Es ese tipo de abogacía la que se tiene que sentar en el Consejo, la que le duele porque lo vivió. — Volviendo al proceso de selección de jueces, ¿considera que debe reformular el reglamento de concursos? — Sí, hay un proyecto presentado en su momento, si no me equivoco, por el juez Lorenzetti, que pretendía restarle importancia a la entrevista y que quedó en la nada. — Se refiere a la acordada 4/2026, firmada por Ricardo Lorenzetti y Carlos Rosenkrantz. — Exactamente. Después quedó en la nada eso. La idea es revitalizar ese proyecto. Después, generar un proyecto que le dé trascendencia al arraigo del juez en el lugar, y sobre todo si es un concursante del lugar. También generar un observatorio general de demoras de sentencias : no puede ser que en Jujuy un juez demore tres años en sacar un amparo de salud, porque no te tengo que decir qué pasa con una persona que está esperando un medicamento oncológico, porque se me revuelve el estómago. Eso no puede no denunciarse ni dejar de sancionarse a un juez que demore tanto para una sentencia de ese tipo. No puede ocurrir. Luego, un observatorio federal de perforación de honorarios : allá donde se perforen honorarios se está invitando a la abogacía a que no defienda a sectores sensibles de la ciudadanía, así que ahí también vamos a ir. Vamos a pedir un criterio de selección que le dé a los antecedentes de la abogacía, al ejercicio profesional, a lo que presentamos todos los días en defensa de la ciudadanía, la misma trascendencia que los antecedentes académicos, porque la realidad es que hoy quienes están en la carrera judicial, sin ponerlos en desmedro, tienen muchas más posibilidades que nosotros, que trabajamos 24/7 en el estudio. Se tiene que evaluar nuestra antigüedad en la matrícula, porque somos parte esencial del sistema judicial. Y el criterio de selección tiene que ser más transparente, sin trampas . Para eso hay que quitarle trascendencia a la entrevista. — ¿Considera que los jueces deben tener un Código de Ética o alcanza con la normativa vigente para regular su desempeño? — Es trascendental que haya un Código de Ética. No puede ser que sean los únicos funcionarios a los que no les cabe un Código de Ética. Porque aparte regula y normativiza: si una persona en un juzgado federal está sentenciando con una tobillera electrónica, y en una norma, en un Código de Ética, figura eso como “ falta grave ”, bueno, eso hará mucho más fácil el sistema de sanción y, en su caso, destitución. La Comisión de Disciplina trabajaría mejor porque trabaja con una norma, disminuiría la discrecionalidad. — El Código de Ética en el Consejo había tomado cierto impulso, pero luego su tratamiento se frenó en el Plenario. Según explicó el juez Horacio Rosatti, los otros dos ministros de la Corte pidieron participar para analizar e introducir aportes al proyecto. — Sí, y desde ahí quedó sin tratarse. Qué raro, ¿no? La postergación por el propósito loable de agregarle cosas y, sin embargo, sigue esperando. Con la acordada 4 es igual. Hace falta avanzar. Esperemos hacerlo. — ¿Tiene alguna opinión respecto de la composición del Consejo? ¿Cree que se alcanzó el equilibrio del cual habla la Constitución para su integración? — Tendría que integrarlo para responderte con total responsabilidad. Lo que sí, no creo que alguien pueda ser juez y parte. Quien decidió una nueva integración del Consejo de la Magistratura no puede ser el que preside el mismo órgano. Me hace ruido. Hoy lo que yo veo es poca actividad en el Consejo . De todas formas, digo, yo creo profundamente en los acuerdos, en los procesos de diálogo y consenso. Creo profundamente que, con esta renovación del Consejo, por cómo se han dado las cosas, donde el federalismo casi ha dado el batacazo, porque por 644 votos no hemos metido dos bancas, esto habla de un Consejo distinto. Espero que todos los estamentos hayan leído realmente el mensaje y que nos acerquemos con un consenso de diálogo y no con negociaciones por atrás. Sinceramente, creo que con un diálogo constructivo tenemos que entender que para la sociedad no da para más la credibilidad de la Justicia , y cuando las instituciones están tan, pero tan vapuleadas, se vuelve súper peligroso para la sociedad. — ¿Le gustaría agregar algo más antes de asumir su rol? — Primero, agradecerte por la entrevista. Y decir que me parece que no hay que dejar de destacar que hemos ganado en 40 colegios de abogados y sedes de votación, y que la voz del federalismo esta vez juega otro partido: es la primera vez en la historia que alguien del interior del interior ocupa una banca , y me parece que eso habla mucho de lo que tienen para decir todas las provincias.
Con el respaldo de una red de colegios de abogados de distintas provincias y una campaña de dos meses que la llevó a rec





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