Lali Espósito cumplió con lo que había anticipado semanas antes de su boda y eligió un vestido de novia minimalista para casarse con Pedro Rosemblat , el sábado 31 de octubre, en una casona de San Telmo. Las primeras imágenes de la ceremonia, que empezaron a circular en redes sociales, confirmaron la estética sobria que la cantante había descrito en una entrevista previa a la celebración. El diseño elegido, del que aún se desconoce su autor, fue un vestido largo en tono off white , con breteles finos y una silueta de líneas simples inspirada en el clásico slip dress . La pieza, confeccionada en raso, presentó una falda evasé con delicados frunces a la altura de la cadera y prescindió de grandes volados o volúmenes pronunciados tanto en el escote como en el ruedo . Una capa liviana que caía desde los hombros aportó movimiento al conjunto, mientras que la artista completó el look con el cabello mayormente suelto. En lugar de un ramo tradicional, la artista llevó una rosa labrada a mano , una pieza de joyería que reemplazó el accesorio floral habitual en las bodas y sumó un detalle distintivo a su estilismo. El objeto, de líneas oscuras y trabajadas, acompañó a la cantante en distintos momentos de la jornada, tanto durante la ceremonia como en las fotografías posteriores junto a Rosemblat. “A veces me dicen, vas a entrar con un vestido larguísimo, con una cola de no sé cuántos metros. No, nada de eso va a pasar” , había adelantado la artista en una entrevista con el medio mexicano Frontera , durante los Premios Billboard de la Música Latina. En esa misma conversación, había resumido el espíritu que buscaba imprimirle a la celebración: “Es muy tranqui y es muy para nuestra familia, nuestros amigos y para nosotros, para celebrar este amor” . Las especulaciones sobre el vestuario también habían llegado al entorno familiar de la cantante. Su hermana, Anita Espósito , había sembrado dudas sobre la paleta de colores durante un diálogo radial, al señalar: “No sé si es una novia de blanco. Así como tan blanca y brillante no me la veo yo” . La primera imagen de la boda mostró, sin embargo, que la artista sí optó por un tono claro, aunque alejado de los códigos nupciales más tradicionales. Por su parte, Pedro Rosemblat eligió un traje en tono beige claro, acompañado por una camisa blanca, en una combinación de sastrería clásica que armonizó con la paleta elegida por la cantante. La pareja mantuvo la coordinación de colores a lo largo de distintos momentos de la celebración, que incluyó tanto la ceremonia como la fiesta posterior. La ceremonia se desarrolló al aire libre, en el jardín de la casona de San Telmo elegida para la ocasión, bajo una estructura de tela clara y rodeada de vegetación. Los novios se ubicaron frente a sus invitados, distribuidos a ambos lados de un pasillo central decorado con arreglos florales blancos. La elección de la fecha tampoco fue casual: Lali Espósito y Pedro Rosemblat se conocieron en una fiesta de Halloween en 2023 y decidieron celebrar su boda tres años después, en la misma jornada. Antes de la boda, la artista había reflexionado sobre el momento personal que atraviesa a los 35 años y el cambio de prioridades que trajo esa etapa. “Pasé los 30 hace rato, tengo 35. Es un momento de la vida muy, muy especial, porque ya las cosas no te dan lo mismo” , había señalado, en referencia al equilibrio entre el trabajo y el disfrute personal que buscó reflejar en la organización de la celebración. La celebración reunió a familiares y amigos cercanos de la pareja, entre ellos colegas del ambiente artístico que acompañaron a la cantante en una fecha cargada de simbolismo.
Lali Espósito cumplió con lo que había anticipado semanas antes de su boda y eligió un vestido de novia minimalista para



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