A menos de un mes de las elecciones generales, los distintos candidatos están recorriéndose todos los rincones del país para alentar a los ciudadanos a que salgan a votar el 29 de noviembre. Entre ellos, Alberto Núñez Feijóo , candidato del Partido Popular, pidió este martes un mandato “claro” y “fuerte” para “recuperar el rumbo” y acometer la “reconstrucción nacional que España necesita”. En medio de este intenso panorama político, la atención se dirige también hacia el plano personal de los candidatos, sus orígenes y los lugares a los que recurren cuando necesitan escapar del plano mediático. Feijóo encontró el suyo en 2019 , mientras el líder popular aún era presidente de la Xunta, cuando su mujer Eva Cárdenas compró una propiedad en una región de Pontevedra por 675.000 euros. La casona de piedra de 150 metros cuadrados se encuentra en la parroquia de Tirán, en Moaña . Desde entonces, el político gallego ha tenido un vínculo especial con las Rías Baixas, lo que sitúa en el mapa nacional a una localidad caracterizada por su extraordinaria riqueza natural e histórica, así como por un legado patrimonial que abarca desde la prehistoria hasta trascendentales episodios bélicos y populares. Batallas contra ingleses y franceses en los siglos XVIII y XIX La relevancia histórica de Moaña se remonta a miles de años atrás, albergando testimonios prehistóricos de incalculable valor arqueológico. Tal como detalla el Concello de Moaña, la presencia humana en el territorio se constata desde hace unos 5.000 años. Esto lo sabemos hoy gracias a la preservación del dolmen de Chan da Arquiña , un monumento funerario megalítico del Neolítico que conserva su cámara poligonal y corredor de entrada. Pero además, la comarca acoge importantes asentamientos de la Edad del Hierro, como el castro marinero de Montealegre. A lo largo de los siglos, Moaña ha sido también escenario directo de acontecimientos decisivos. Y es que el municipio quedó profundamente marcado a finales del siglo XV por las guerras irmandiñas, una de las revueltas antinobiliarias más importantes de la Edad Media europea. En 1467 se desató la revuelta del pueblo por continuos abusos, la violencia y el incremento de impuestos por parte de la nobleza y los estamentos eclesiásticos sobre una población indefensa. La Santa Irmandade, según narra Desperta Ferro Ediciones , tomó el control judicial del territorio y emprendió el asalto y derribo de las fortalezas señoriales, como el castillo y la Torre de Meira en Moaña, obligando a los nobles a huir temporalmente. Sin embargo, tras la calma momentánea, los señores gallegos coordinaron su regreso y atacaron simultáneamente desde varios frentes. La posterior represión nobiliaria se centró fundamentalmente en imponer contribuciones y trabajos forzados para la reconstrucción de los castillos destruidos, perpetuándose los abusos señoriales hasta la intervención de los Reyes Católicos en 1486. Siglos más tarde, en octubre de 1702, las costas moañesas presenciaron el célebre combate naval sobre Rande . Durante la intervención, las tropas inglesas saquearon las parroquias de Domaio, Meira y Tirán. No obstante, bajo el contexto de la Guerra de la Independencia, el pueblo logró resistir a las tropas francesas en 1809. Arenales atlánticos, bosques frondosos y una gastronomía marinera exquisita Aunque Moaña ofrece un escenario histórico colorido, hoy la comarca gallega es un destino turístico privilegiado que combina mar, ría y montaña. Tal y como destaca la Guía Repsol , la localidad sobresale por sus arenales atlánticos, entre los que figuran la extensa playa de A Xunqueira y la rocosa costa de A Borna , además de ser famosa por sus tradicionales procesiones marítimas de la Virgen del Carmen. Además, el viajero dispone de excepcionales playas galardonadas como O Con , así como de tranquilos arenales en A Videira. Para los apasionados de la naturaleza y el senderismo, destacan la ruta del Sendeiro do río da Fraga —un frondoso trayecto de 12 kilómetros jalonado por antiguos molinos de agua y exuberante vegetación— y el paraje natural de A Poza da Moura, una poza fluvial envuelta en leyendas populares. Desde las alturas de los montes de Paralaia y el mirador de Domaio en el monte Gagán (624 metros), las vistas panorámicas sobre la ría de Vigo resultan espectaculares. Pero si lo que te motiva es la gastronomía, en Moaña podrás encontrar una completa y sabrosa oferta marinera centrada en productos autóctonos como camarones, nécoras, pulpo y mejillones criados en bateas.

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A menos de un mes de las elecciones generales, los distintos candidatos están recorriéndose todos los rincones del país