Decorar una casa puede pasar muy rápidamente de ser un sueño a una pesadilla. Hay muchas decisiones que tomar y todas ellas afectarán de un modo u otro al sitio en el que viviremos. Por eso, nunca está de más atender a los consejos que los interioristas profesionales pueden darnos. Interioristas como Adam Charlap Hyman , reconocido diseñador de interiores y cofundador del prestigioso estudio de arquitectura y diseño Charlap Hyman & Herrero (CHH). “Un hogar debe reflejar los valores, los deseos y las pasiones de su dueño”, afirmaba este artista, elegido como uno de los interioristas más importantes del mundo en la lista de referencia AD100 , en una entrevista con la revista Homes and Gardens . Charlap Hyman, que prefiere mudarse a redecorar porque ve esto último como algo que puede no acabar nunca , asegura que una casa y su decoración pueden llegar a ser “un retrato de una persona”, algo para lo que, sin embargo, hace falta saber cuándo arriesgarse y cuándo optar por las soluciones más sencillas. En este sentido, el citado medio le preguntó a Adam Charlap Hyman por un “pequeño cambio” que “puede tener un gran impacto ”. La respuesta del interiorista no puede ser más directa: “Pinta el techo del mismo color que las paredes o, si son blancas, de un blanco ligeramente más cremoso que el de las paredes, o de un rosa muy pálido”. Se trata de una técnica bastante utilizada en interiorismo para conseguir habitaciones más armoniosas, acogedoras y visualmente sofisticadas. Crear la simetría y “despeinarla” después Aunque parezca algo simple, el consejo de Hyman puede generar un abanico muy amplio de efectos en una habitación. Por un lado, crea continuidad visual y hace que la habitación se perciba más envolvente. Por otro, elimina el contraste marcado entre paredes y techo (lo cual subraya las líneas arquitectónicas y puede dar sensación de menor altura). Además, también puede conferir otorgarle al cuarto un aspecto más elegante y cuidado, sobre todo si optamos por tonos beige, arena, verdes suaves y colores empolvados. “Concibo un proyecto más como una composición o una escultura viviente”, dice el diseñador de interiores . “Es similar a la creación de una obra de arte o a la composición de una partitura”. Precisamente esa vitalidad es la que le confiere emplear un color más cremoso en el techo si las paredes están pintadas de blanco: evita que la habitación parezca demasiado fría y mantiene la luminosidad sin crear un contraste excesivo. Por su parte, el rosa muy pálido puede hacer que la luz resulte visualmente más agradable y da un toque más original sin necesidad de introducir colores intensos. En sus proyectos en casas, el interiorista suele integrar elementos muy específicos que transforman el dormitorio: desde textiles con textura (como sábanas con acabados especiales) a mobiliario con carácter o accesorios decorativos de vidrio. Luego está el tema de la disposición de los elementos, una fase para la que recomienda organizar los espacios primero de una forma simétrica para, más adelante, “despeinarlos un poco”. Así conseguiremos que la composición se sienta espontánea.
Decorar una casa puede pasar muy rápidamente de ser un sueño a una pesadilla. Hay muchas decisiones que tomar y todas el



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